El hipotiroidismo, o tiroides en los perros, afecta el metabolismo, la energía, y la apariencia física.
Cuando pensamos en el metabolismo de un perro, las palabras inmediatas que nos vienen a la cabeza son “lento” o “rápido” y vinculado con el aumento de peso o pérdida del mismo. Una pequeña glándula en forma de mariposa, situada en el cuello, llamada la tiroides, es responsable de gobernar el metabolismo canino. Funcionando correctamente, la tiroides segrega hormonas directamente en la sangre que determinan la eficiencia con el cuerpo del perro.

La enfermedad por tiroides es uno de los problemas metabólicos más comunes observados en los perros. El hipotiroidismo, o tiroides hipoactiva, es una condición médica en la que la tiroides de un perro no libera suficiente cantidad de la hormona tiroxina en el torrente sanguíneo.
¿Qué causa el hipotiroidismo en los perros?
El hipotiroidismo es un resultado de muy poca liberación de la hormona tiroxina en la sangre. En la gran mayoría de los casos, el hipotiroidismo canino es causado cuando la glándula tiroides en sí está dañada y es incapaz de producir las hormonas necesarias. Este daño puede ser provocado por la inflamación o la contracción.
Tiroiditis linfocitaria: Se trata de un trastorno del sistema inmunológico en el que el cuerpo del perro registra su propia glándula tiroides como una amenaza y la comienza a atacar. A medida que los glóbulos blancos, o linfocitos, atacan a la tiroides, esta se hincha. Cuanto mayor se vuelve, menos capaz es la de segregar la tiroxina en la sangre.
Atrofia tiroidea idiopática: En este caso, menos común que la tiroiditis, la producción de tiroxina disminuye a medida que el tejido que constituye la tiroides es reemplazado por tejido graso. La glándula tiroides se reduce, o se atrofia, como resultado.
Aunque la mayoría de los problemas de hipotiroidismo pueden atribuirse a estos dos trastornos, las causas de estos trastornos en sí no se entienden completamente.
¿Que perros están en riesgo de padecer hipotiroidismo?
Cualquier perro puede desarrollar la enfermedad a cualquier edad, pero hay ciertas razas y grupos de edad que se encuentran en mayor riesgo. Las razas más afectadas suelen ser perros medianos o grandes. Un diagnóstico positivo de hipotiroidismo suele salir entre las edades de 4 y 10 años.
Aunque las causas de la inflamación de la tiroides o la atrofia son desconocidas, se cree que ciertas razas están genéticamente predispuestas a desarrollar uno o el otro. Éstas son :
Cocker
Perro tejonero
Dobermann
Golden retriever
Setter irlandés
Schnauzer miniatura
Ninguna de las formas primarias del hipotiroidismo son agudas o repentinas, por lo que la enfermedad puede estar avanzada significativamente antes incluso que el dueño del perro pueda ver algún síntoma obvio.
Los síntomas de problemas de tiroides en perros
Si bien hay rangos de edad en situación de riesgo y ciertas razas, sin el seguimiento periódico de los niveles de la tiroides, los signos de hipotiroidismo en los perros puede estar ocultos a los dueños. Por lo general los perros enérgicos y animados de cualquier edad y de cualquier raza pueden sufrir sus estragos, y los síntomas pueden ser más difíciles de detectar en las regiones de clima más cálido, o entre los perros que la mayor parte de su tiempo pasa en el interior en los hogares con clima controlado. La falta de energía puede traducirse en problemas para mantener el calor del cuerpo, así que tenemos que ser conscientes de la sensibilidad al frío del perro.
Metabolizar los alimentos, el proceso de convertir los alimentos en energía, es de máxima importancia en la manera en que funciona el cuerpo de un perro. Cuanto más tiempo pasa un perro con la producción de la tiroides por debajo de los niveles de subsistencia, más marcados se hacen los síntomas. Con el aumento general de la obesidad entre las mascotas del hogar, junto con la falta de ejercicio, el aumento de peso podría ser la última señal de aviso para el dueño.
Síntomas como la pérdida del pelo o calvas en lugares de dificil perdida, incluyendo los lados del cuerpo del perro, en la cola, y en el dorso de sus patas traseras. La piel se vuelve seca y con escamas con facilidad en lugares como las axilas. Un tono de piel más oscuro podría ser una muestra evidente en las zonas afectadas. Por último, en los perros que no tienen arrugas faciales o pliegues, hay que estar al tanto de caída o flacidez de la piel.

Diagnóstico y tratamiento del hipotiroidismo canino
Los síntomas bajos de tiroides se pueden confundir con una gama de problemas de salud asociados en los perros, por lo que un veterinario astuto tiene que realizar una batería de pruebas comunes, incluyendo análisis de sangre para ver los niveles de la tiroides y el colesterol , las imágenes de la glándula tiroides en sí, y suplementos de la hormona tiroidea para medir la reacción del perrete. Una vez que se ha obtenido un diagnóstico preciso y positivo de hipotiroidismo, el inconveniente es que no existe una cura.
Podemos tratarlo con suplementos mezclados en la comida normal del perro. La hormona sintética más común está prescrita bajo los nombres de levotiroxina o Soloxine. La dosis apropiada es específica para cada perro, que el veterinario ayudará a determinar en función de factores tales como el peso del perro. los perros tienden a responder bien con esta hormona, y aunque el medicamento debe tomarse durante el resto de la vida del perro, el seguimiento de los niveles de tiroides sólo requiere una visita al veterinario dos veces al año.



