Un nuevo estudio publicado por la Universidad de Bristol ha dado como resultado, que el juego es la clave para el equilibrio y bienestar de nuestros perretes. El estudio sobre 4000 casos, mostró que los perros cuyos dueños no dedican un tiempo aceptable al juego con ellos, sufren de problemas de comportamiento tales como la ansiedad y la agresividad.
La investigación encontró que la falta de juego puede causar hasta 22 problemas de comportamiento diferentes. Etre otros, estos comportamientos no deseados son la ansiedad, la agresividad, tirar de la correa, el lloriqueo, y no venir cuando se le llama.
Los perros necesitan participar en juegos y actividades divertidas al igual que los seres humanos con el fin de mantenerlos tanto mental como físicamente.
¿Todo este ejercicio que hace el perro es “natural”? O dicho de otra forma, ¿Estamos pensando en la necesidad del perro de hacer ejercicio o en que tenemos poco tiempo y queremos que el perro se canse lo antes posible para que en casa esté tranquilo?

El lanzado de objetos. ¿Una obsesión?
El juego de tirar una pelota (o un palo, o cualquier cosa) tiene un lado oscuro, se llama obsesión. Tu perro puede llegar a obsesionarse de tal forma que no pare de ladrar, le produzca ansiedad, taquicardias, etc…Y esto no es nada bueno lógicamente. Tenemos que evitar llegar a ese extremo en el que el juego se convierta en una obsesión por lo que utilizaremos métodos de juego controlados con otros perros y contigo.
¿Qué son los juegos controlados?
Un juego controlado es aquel en el que tú controlas la excitación de tu perro y que en el caso de que el perrete sobrepase cierto nivel, se dará por terminado dicho juego.
Estamos hablando de un juego en el que se tenga totalmente controlado el estado emocional del perrete. Además, el perro tiene que aprender a desconectar del juego una vez que se dé por finalizado.
¿Cómo jugar a lanzar la pelota de una manera controlada del juego?
- Tú inicias el juego y tú lo terminas.
- Cambia de ubicación el lugar de juego. No jugar siempre en los mismos lugares.
- Si tu perro te pide la pelota ladrando, no se la des.
- Aplica el Principio de “nada es gratis”: si quieres la pelota, tienes que hacer algo. Tu perro debe aprender a esperar, dile que se siente o se tumbe, o por ejemplo lanza la pelota y hasta que no te mire no le des la orden de ir a por ella.
- Aprovecha a ejercitar la obediencia.
- No juegues más de 10 o 15 minutos, o en su caso, no tires la pelota muchas veces. Que el perro se quede con ganas de seguir jugando.
- Si el perro está excitado, no guardes la pelota hasta que tu perro se haya calmado. Hay que enseñar al perro a que una vez finalizado el juego no puede tocar la pelota y de esta forma que pueda aprender a desconectar.
A continuación se puede ver un ejemplo de juego controlado lazando una pelota
En resumen, para prevenir la obsesión de tu perro con la pelota es mejor que controles su nivel de excitación y que el juego tenga una estructura, es decir, tú lo inicias y lo finalizas y durante el juego aplicas ejercicios de obediencia.



